La
evolución de las tortugas marinas ocurrió hace
aproximadamente 103 millones de años. Hoy en día
se sujetan a las amenazas tan grandes que sin esfuerzos mundiales
y constantes de la conservación, su supervivencia en
el siglo próximo
sería imposible. Las amenazas más
grandes para las poblaciones de todas las especies de tortuga
marinas son presiones de acciones humanas que incluyen:
• Captura dirigida
con redes para su captura ilegal en las costas de
actividad reproductiva, para comercialización de pieles,
huevo y carne.
• Destrucción del hábitat (de
sitios de alimentación y anidación) por construcción
de infraestructura (hoteles, centros recreativos, carreteras).
• Contaminación (escurrimientos
de agroquímicos en cuencas y ríos que salen al
mar).
• Captura incidental en artes de pesca
(activas o abandonadas), No uso de excluidores (TED) obligatorios
por la ley, actividades pesqueras en zonas de exclusión.
• Iluminación artificial en las
playas de anidación (esto causa la desorientación de las
crías en su ruta al mar)
• La cosecha de huevos de nidos de forma
intensiva (además
de ser ilegal en México) para su
comercialización y uso como
alimento.
• Otros usos como medicinales u ornamentales.
También
las tortugas marinas hacen frente a depredadores naturales, con
quienes mantiene una relación ecológica obligada.
La dramática disminución de tortugas marinas y
sus nidadas, también pone en riesgo la permanencia y estabilidad
de especies que se alimentan de adultos, huevos y crías
Los animales tales como mapaches, zorros y tejones (coatís)
buscan y cavan los huevos de la playa. Las crias que son bastante afortunadas
para nacer tienen que hacer frente a la amenaza de aves, cangrejos
o mamíferos hambrientos en su ruta al mar. Una vez en
el mar constituyen una fuente de alimentación para diversos
peces, en estado juvenil y adulto sirven de alimento a tiburones
y orcas. Algunos trabajos científicos sugieren que en
promedio solo 1 de cada 1,000 a 10, 000 crías
alcanzará
la
edad
adulta y llegará a reproducirse (0.01 - 0.1%).
Siete
de las ocho especies de tortuga marina son conocidas por anidar
en las playas de México y trabajan una diversidad de grupos
para proteger los sitios de anidación. La costa de Jalisco
(incluyendo la Costalegre) es uno de estos sitios importantes
de anidación y los siguientes grupos participan en su protección:
• Experience Mex-ECO Tours
• Universidad
de Guadalajara
• Centro
Universitario de la Costa Sur (Universidad
de Guadalajara)
• Campamento Las Guásimas
• SEMARNAT
El
trabajo incluye el patrullaje de las playas en una motocicleta,
recogiendo los nidos como los encuentran. Los nidos son localizados
siguiendo los rastros que son dejados por la tortuga en su ruta
del mar al sitio donde sitúan el nido y regreso al mar,
o avistando la tortuga misma. Una vez que se haya localizado el
nido y la tortuga está poniendo ya los huevos, o ha salido
del nido, los huevos se pueden transferir a una bolsa, se complementa
una ficha de datos básicos de colecta. Todos los nidos recogidos
después de un patrullaje de la playa se llevan al corral
de anidación protegido. Así se desminuye la posibilidad
de perder nidos en manos de los hueveros u otros animales. Este trabajo se hace con ayuda de los voluntarios que además colaboran en el monitoreo
de las crías y la liberación de las crías
al mar.
Todo el trabajo que se realiza en tales proyectos de conservación
está monitoreado por SEMARNAT (Secretaría
del medio ambiente y recursos naturales). |
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